Gandhi y la independencia de la India

Cuando hablamos de la India, una de las imágenes que se nos viene a la cabeza con mayor frecuencia es la de Gandhi y su lucha por la independencia, ya que se trata de un acontecimiento de gran relieve dentro de la historia contemporánea, del proceso de descolonización que se desarrolla durante el siglo XX en gran parte del mundo.

Mahatma Gandhi:

El Mahatma, uno de los apodos con los que lo conocían sus seguidores (y que viene a significar “alma grande”), se puso al frente de los movimientos nacionalistas e independentistas que se habían estado desarrollando en la India, y gracias a su gran influencia entre las clases populares y el carácter novedoso y particular de su método de lucha, consiguió dar un importante impulso a éstos. Pero tampoco podemos dejarnos llevar por la imagen que tradicionalmente se ha dado de este proceso, y que otorga todo el protagonismo a Gandhi. Éste, a su labor espiritual, sumaría una importante actividad política, pero , dentro de este ámbito, también hay que destacar la importancia de figuras como  Nehru, el otro gran líder del Partido del Congreso, y Ali Jinnah, líder musulmán, entre otros congresistas.

En la época de Jorge V, el Británico se configuraba como el último gran Imperio, y uno de sus territorios más preciados era la India, una fuente de riqueza muy importante para la Corona, que explotó todas sus riquezas sin invertir en ella tanto como sacaba de provecho, dejando al país muy debilitado. Además, la India de principios del siglo XX estaba compuesta por una sociedad desigual, en la que la población inglesa se encontraba en una situación privilegiada con respecto a la propiamente india, lo que sería un importante factor de conflictividad.

Todo ello explica que desde principios del siglo XX empezaran a desarrollarse  los primeros movimientos autonomistas y nacionalistas, aunque la I Guerra Mundial supondrá un paréntesis, en tanto que unirá militarmente a ingleses e indios, que partirán a la batalla juntos. Sin embargo,  la situación cambiará, coincidiendo con el regreso de Gandhi a la India tras haber estudiado en Inglaterra y haber ejercido como abogado en Sudáfrica. En estos momentos, su actuación no va a resultar tan chocante, puesto que va a llevar a cabo una postura de cooperación con la metrópolis y el dominio inglés, aunque es cierto que empieza a reivindicar la defensa de la cultura india, muy denostada bajo su punto de vista.

Sin embargo, la situación va a dar un vuelco en 1919, cuando se van a convocar las primeras jornadas de protesta contra el dominio inglés, en las que Gandhi participará y recurrirá a las técnicas de no violencia y de desobediencia civil, algo que ya había desarrollado en Sudáfrica, donde empezó su lucha por los derechos de los indios. A propósito de lo cual, su estancia en el sur del continente africano le marcó profundamente, ya que fue allí donde se percató de la situación privilegiada de la población inglesa en el ámbito colonial, algo que le afectó en primera persona.

En cualquier caso, los ingleses irán cediendo poco a poco antes las demandas no sólo de la población hindú, sino también de la musulmana, unidas ambas por el objetivo independentista, aunque el descontento no hizo más que aumentar. Gandhi sería detenido por su importante influencia social y su papel en todos estos movimientos de protesta, y permanecería en la cárcel hasta 1924, cuando es liberado y pasa a ser presidente del Partido del Congreso. Para entonces, el movimiento ha decaído un poco, y es por ello que decide marchar por los pueblos de la India para volver a expandir su sentimiento anti-británico y los métodos de no violencia y desobediencia civil. Y en este sentido, uno de los grandes episodios de protesta encabezados por el mahatma, principalmente por la gran repercusión que tuvo, será la llamada “marcha de la sal”, de 1930, que consiste en una ruta  por los pueblos de la India para mostrarles cómo obtener sal del mar sin tener que comprarla a los ingleses, lo que suponía un boicot enorme a la economía inglesa, uno de los principales pilares en los que se sustentaba el Imperio. Además, el éxito de la operación relanza en el país una dura ola de agitaciones que durará meses y que acabará con el arresto de un gran número de simpatizantes de Gandhi, además de los miembros del Congreso, aunque estas medidas represivas no llegan a acabar con la agitación.

La "marcha de la sal", de 1930.

Un año después, Gandhi marcha a Inglaterra a negociar la independencia de su país, pero el gobierno inglés acaba enviándolo de nuevo  a la cárcel, donde emprenderá una nueva huelga de hambre, tras la cual conseguirá ser finalmente perdonado. Además, hacia 1933, empiezan las discrepancias entre la población hindú y musulmana de la India, ya que estos últimos empiezan a considerar que Pakistán (que entonces formaba parte de la India) es la “tierra de los puros”.

Con el paso de los años, el sentimiento antibritánico se ha propagado y ha arraigado profundamente entre los campesinos, que se van a lanzar a las calles a destruir los símbolos de la dominación inglesa, lo que conllevará otros cientos de miles de detenciones y heridos. En estos momentos, Gandhi, víctima de malaria y disentería, en un estado de salud verdaderamente preocupante, y con 75 años, es liberado de nuevo, y lo primero que hará entonces será desconvocar el movimiento de resistencia y reunirse con el líder musulmán, que seguía reclamando Pakistán, para acercar posturas y unir fuerzas en su lucha contra el enemigo común. Pero lo cierto es que las relaciones se irán enfriando cada vez más, hasta el punto de que se producirán episodios de violencia de gran importancia. Las matanzas religiosas son exacerbadas y es muy difícil la unificación de ambos grupos religiosos, que se han dejado llevar por el fanatismo.

Gandhi acompañado del líder musulmán Ali Jinnah

La independencia de la India llegaría unos años después, en 1947, pero se vería mancillada por la sangre, fruto de las disputas y conflictos religiosos que llegarían a las calles. La India que consigue la independencia es un país al borde de la guerra civil, y es por ello que en la declaración de independencia se establece una partición que se antojaba inevitable. Se propone un estado islámico separado, que correspondería a la zona de Pakistán, y esto conllevaría un éxodo masivo de hindúes de la zona de Pakistán a la India y de musulmanes del resto de la India a Pakistán.

Gandhi, que veía cómo su proyecto de independencia de la India por medio de la no violencia había triunfado en su objetivo, pero estaba fallando en el método y las formas, decide intervenir y ponerse en huelga de hambre hasta que se pusiese fin a esa masacre, cosa que se hará en parte cuando se llegue a un acuerdo de paz. En cualquier caso, en enero de 1948 se va a producir el gran hecho que marcaría la historia de la India; el mahatma recibe tres disparos en el pecho por parte de un hinduista ortodoxo. Como tantas otras veces a lo largo de la historia, su prematura muerte engrandecerá aún más su figura y la importancia de su lucha.

Nehru se haría con las riendas de la nueva India independiente como Primer Ministro.

Su asesinato marca el fin de una época, pero también el inicio de una nueva en la que será Nehru el que encargado de llevar a cabo la labor de hacer un hueco a la India en el contexto internacional, a una India libre e independiente, gracias, en gran parte, a la labor de personas como Gandhi o el propio Nehru. La gran victoria de ambos no será otra que la de llevar a la India a la liberación y la independencia a través de métodos no violentos (a pesar de las manifestaciones violentas populares que se desataron), y la de conseguir que ésta se configure como un país más dentro del panorama internacional, en el que la idea del Tercer Mundo se fue haciendo cada vez más fuerte como alternativa ante las dos grandes superpotencias imperantes.

Por último, y como consideración final sobre la figura de Gandhi, se trata de un personaje histórico bastante controvertido. Por un lado, es admirable su labor de resistencia pacífica ante el dominio inglés y su denuncia de la situación desigual e injusta de la población india, además de los métodos que proponía. Aunque también hay aspectos no tan positivos que se le pueden achacar, como la compleja postura que tiene sobre la situación de desigualdad de otros grupos sociales no hindúes dentro del Imperio Británico, como es el caso de los africanos, de cuya importancia no se hace eco. En definitiva, se trató de un pacifista, pero también de un nacionalista, de manera que su movimiento de resistencia iba a encaminado a conseguir una nueva y mejor sociedad para un grupo concreto. Además, no se trata de la única e indiscutible figura del movimiento independentista, ya que sin la labor de los dirigentes políticos tantos hindúes como musulmanes, probablemente la independencia de la India difícilmente se hubiese podido llevar a cabo.

Fuente: Papel de Periódico

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